domingo, 24 de abril de 2016

El Lizard, el misterio de la canaricultura.
1ª parte.
Artículo aparecido en Italia Ornitológica en mayo 2010 y del que son autores G. Passignani, G.Todisco, N. Giordano.
Las razas de canarios seleccionadas por el hombre por el color, la posición y la forma se diferencian tanto del canario salvaje que parece imposible que todas procedan de él. De las numerosas razas hoy existentes conocemos con más o menos detalle el origen  y evolución; sabemos que algunas se han obtenido cruzando canarios de diversas razas ya existentes y otras a través de la selección fenotípica de mutaciones aparecidas en cautividad.
Pero hay una única excepción, el Lizard. Es la raza más antigua de los canarios de Forma y Posición Lisa, su origen se remonta a la mitad del siglo XVI. No solo es la raza más antigua (juntamente con el London) sino que a pesar del tiempo transcurrido y de las peripecias por las que ha pasado durante su existencia, conserva inmutables las características que tenía en su origen: el diseño, el plumaje, el color de fondo, al igual que ocurre con cualquier pájaro salvaje.


El estándar del Lizard no ha sufrido modificaciones a lo largo del tiempo, como normalmente ocurre con casi todas las demás razas de canarios. El patrimonio genético del Lizard presenta un comportamiento un tanto peculiar. Si emparejamos un Lizard con un canario melánico obtendremos siempre hijos melánicos, con escasa oxidación en el pico y en las patas, y a veces nacerán ejemplares con una pequeña mancha lipocrómica en la cabeza. Por el contrario, si emparejamos un Lizard con un canario lipocrómico, obtendremos toda la descendencia con manchas más o menos extensas, más o menos claras u oscuras y siempre con el característico diseño de escamas del Lizard.  El carácter genético del Lizard se comporta de dos maneras diferentes, es recesivo frente a las melaninas y es dominante – en lo que concierne a la parte melánica -   respecto a los ejemplares lipocrómicos.   
El Lizard es misterioso tanto por su origen, que todavía es desconocido, como por su comportamiento genético, y es un canario “difícil”, a pesar de su vitalidad y buen criador, porque es “difícil” conseguir y mantener ejemplares que estén de acuerdo con el estándar. La escala de enjuiciamiento de esta raza comprende 10 apartados, a los que hay que añadir la forma y el tamaño, pues como veremos la forma y el tamaño también están tenidos en cuenta en el estándar.



El primer apartado que caracteriza a la raza es las escamas, al que los ingleses denominan “spangles”. Es este un particular y maravilloso diseño dorsal que diferencia al Lizard respecto al diseño de todas las demás razas. Son pequeñas lunas negro brillantes que destacan sobre el color de fondo y que están perfectamente alineadas desde la cabeza hasta el bajo dorso. Examinándolas atentamente, veremos que la parte de la pluma que no es visible está formada de bárbulas y barbas de color gris plomizo, casi negro, tanto en los intensos como en los nevados. Existen, no obstante, claras diferencias entre dorados o intensos y nevados o platas. En las escamas del Lizard dorado, la orla que forma la parte  terminal de la pluma tiene una tonalidad lipocrómica verdosa; la parte interna, vecina al raquis, que se denomina “llama”, es de color negro, y la parte externa, llamada “pericardio”, es bruno dorada. En el plata, la parte del ápice o extremo de la pluma es grisácea porque la bárbula no contiene lipocromo, la “llama” es siempre negra pero más ancha y el pericardio es bruno, más claro que en los dorados. Las escamas alcanzan su máxima expresión cuando la espalda es ancha y ligeramente abombada, cuando la espalda es estrecha las escamas se superponen y confunden entre ellas. Pero si la espalda es demasiado ancha se separan en el centro perdiendo su simetría y haciendo visible la subpluma. La causa de estos defectos depende también de que el plumaje sea demasiado estrecho o demasiado ancho y largo.


 Para obtener buenas escamas, bien alineadas y brillantes es importante que el Lizard tenga un óptimo plumaje bien adherido al cuerpo por todos lados, suave y sedoso en los ejemplares dorados y aterciopelado en las platas. Para obtener siempre buenas escamas el canario debe tener un óptimo color de fondo, cálido, luminoso y uniforme; esto da al lipocromo su máxima expresión y se consigue que las escamas destaquen con nitidez respecto a la tonalidad de fondo.
El diseño o dibujo del pecho y de los costados (rowings)  es otra de las características del Lizard. Hasta ahora el diseño del pecho no ha alcanzado una expresión perfecta, por lo menos no se conseguía el diseño que se veía en los antiguos dibujos de esta raza, ni lo exigido por el estándar. (No hay que olvidar que el Lizard estuvo a punto de desaparecer durante la segunda guerra mundial).


Afortunadamente, en los últimos años, estamos asistiendo a un resurgir de esta característica gracias a una inteligente labor selectiva dirigida al mejoramiento del dibujo del pecho. Para obtener óptimas marcas en el pecho es necesario que predomine la eumelanina negra, ya que cuando predomina la eumelanina bruna el diseño no es limpio y claro y se confunde con el color de fondo. Evidentemente las marcas del pecho no llegarán nunca a alcanzar la nitidez del diseño dorsal a causa de la diferente estructura de las plumas. La textura de las plumas de la espalda es más compacta y consistente y el raquis es más espeso; por el contrario, la textura de las plumas pectorales es más vaporosa, menos compacta. Los rowings están formados por líneas que tienen por dibujo una pequeña V al revés, que dichas V están pegadas las unas a las otras y van desde debajo del pico, atravesando el pecho y los costados hasta la sotocola.  En ocasiones las estrías de los costados aparecen como una línea continua demasiado larga de color bruno; tal tipo de estrías se penalizan.


Estas marcas se manifiestan mejor sobre un pecho ancho, armoniosamente redondeado  que no presente formas angulosas, ni gorduras. Conviene recordar que las marcas del pecho están más marcadas en los ejemplares nevados (plata) que en los intensos (oro), y en las hembras más que en los machos, lo que pone en evidencia el dimorfismo sexual. 

martes, 26 de enero de 2016

MUNDIAL 2016 OPORTO
CANARIOS DE DISEÑO
LIZARD.

Hay muchos canarios Lizard. Los que más abundan son los de fondo amarillo y dentro de éstos los de con corona. A mí me parece muy bien que los criadores vuelvan a los canarios con corona pues ésta es una de las características fundamentales del Lizard. Conseguir buenas coronas es difícil y las coronas imperfectas o incompletas sufren en ocasiones fuertes penalizaciones totalmente injustificadas, de ahí que los criadores optasen hace años por trabajar más con canarios sin corona.


En el momento actual esa moda pasó y los criadores se esfuerzan por conseguir canarios con excelentes coronas tanto en oro (intenso) como en plata (nevado). Mediante una rigurosa selección y acoplamientos adecuados se están consiguiendo moñas casi perfectas en sus dimensiones.
            Pero los canarios Lizard que más me han llamado la atención han sido unos cuantos canarios sin coronilla. Y me han llamado la atención por la perfección del dibujo del pecho. Son un grupo de canarios de 92 y 93 puntos, con las patas y el pico muy oscuros y con todo el dibujo muy oscuro y muy señalado. Las marcas del pecho son muy abundantes, tanto que ocupan todo él. Ya hace algunos años se empezaron a ver canarios con todo el pecho lleno de marcas, casi exclusivamente en los nevados. Las marcas eran muy abundantes y muy grandes; a veces eran como grandes rayas  y en otras ocasiones eran manchas rectangulares o cuadradas relativamente grandes.



            Lo peculiar de estos canarios es que tienen todo el pecho lleno de marcas. Las marcas están perfectamente alineadas, son muy finas y están separadas unas de otras. Son las marcas que aparecen en los dibujos de los Lizard de finales del 1890 y comienzos del 1900. Se están consiguiendo Lizards ideales. Y lo mejor de estos canarios tan ideales es que los criadores (no sé de qué país son) los están consiguiendo tanto en oro como en plata. Las marcas son un poquito más abundantes en los nevados pero el dibujo es más nítido en los intensos. Y lo mejor de todo esto es que ya se ven algunos canarios con corona que presentan un magnífico dibujo del pecho, aunque no llega a la calidad de los canarios sin corona.
            Es alentador ver canarios de tan alta calidad, calidad que es el fruto de un trabajo continuo que empezó hace varios años y que se dirigió sobre todo a oscurecer el pico y las patas, hacer más nítido el dibujo de la espalda y más extenso y abundante el del pecho. Aquello ya se consiguió y ahora ya se está en fijar un magnífico dibujo en el pecho, no en que esté lleno de rayas y manchas sin el orden y estructura que se requiere en el estándar.

LONDON FANCY. 
            El London se presenta como raza sujeta a estudio para su reconocimiento.  En el caso no debería ser como nueva raza, sino como lo que es: recuperación de una de las razas más antigua de canarios.
  



            Solo se han presentado cuatro canarios. Demasiado pocos para mi gusto. Las fotos ahí están (no son de buena calidad pero son las mejores que he podido hacer). No es el London perfecto pero se está claramente en el camino de conseguirlo, de hecho hay algún ejemplar de bastante buena calidad.


           
        No pude enterarme de qué país son estos canarios. Sé que los holandeses han conseguido muy buenos resultados. Imagino que los ingleses no se quedarán atrás.  Espero y deseo que en el próximo mundial veamos más canarios de esta raza y de mejor calidad. Será magnífico el regreso de una de las dos razas más antiguas de canarios (la otra es su primo hermano el Lizard)

viernes, 18 de diciembre de 2015

LOS LIZARD EN LAS EXPOSICIONES NACIONALES.

         Durante este año he visitado varias exposiciones aquí en España. Estas son, a grandes rasgos, mis impresiones de lo que he visto.

Los Lizard son abundantes en los concursos y exposiciones. Esta es una raza con la que se ha conseguido una alta calidad media en los últimos 15 años más o menos.


Los canarios han ganado muchísimo en la calidad de las marcas de la espalda y en su nitidez. Las del pecho se han hecho abundantísimas, sobre todo en los canarios plata o nevados. Las patas se han oscurecido mucho.
  

Las marcas del pecho son muy abundantes, pero son muy continuas. En el modelo ideal del Lizard las manchas del pecho deben formar una línea pero deben estar separadas. Es algo que no se ha conseguido aún y en lo que hay que seguir trabajando mediante selección, selección y selección.


Cada vez son más los canarios con corona. Hubo un tiempo en que predominaron los de sin corona porque era muy raro que tuviesen penalizaciones y eso se notaba en la suma final de puntos. Pero afortunadamente se ha vuelto a considerar la corona como una característica muy importante del Lizard y hoy se busca que un buen Lizard tenga una buena corona.



 Personalmente aprecio más y me parece mucho más bonito un Lizard con corona que otro sin ella. 

domingo, 22 de noviembre de 2015

LIZARD Y LONDON: dos razas, un único misterio.
Segunda parte
Italia Ornitológica mayo 2011. Pasquale de Luca.


Sobre estas bases me vienen a la mente solo dos posibilidades que todavía no sé como comprobar:
1) Lizard y London provienen ambos de una mutación del canario salvaje que afecta a la melanina.
2) El London procede de una mutación del canario salvaje y posteriormente a dado origen al Lizard.
Voy a hablar sobre estas dos hipótesis y explicar por qué las encuentro más posibles de todas las otras formuladas hasta ahora sobre estas dos razas.  
Tengamos presente que el canario salvaje es negro amarillo y que las dos razas son muy antiguas y más pequeñas que el canario de color, así que tal vez hayan aparecido antes que las mutaciones de los canarios de color.


Según la primera hipótesis se trataría de una mutación del canario salvaje que afecta a la producción de la melanina solo en la primera muda, probablemente en uno de los genes que controla la formación o la distribución de este pigmento, y esta mutación habría tenido un efecto parcial en el Lizard y total en el London (se trataría del mismo fenómeno con diferente intensidad, es decir, con capacidad de mostrarse en el fenotipo). Como el gen afectado es el mismo, el Lizard y el London se pueden emparejar sin problemas. Aunque no se da ninguna justificación al casco del Lizard, esta hipótesis elimina la necesidad de una hibridación con otra especie, hibridación que nadie ha conseguido repetir y que también explica porqué algunos London tienen manchas en forma de escamas.
Según la segunda hipótesis pienso que es posible que la mutación del canario salvaje hubiese originado directamente el London, y luego el Lizard sea una selección sucesiva de un fenómeno de atenuación de la pérdida de la melanina, que deja el negro alrededor del cálamo de las plumas dando origen a las escamas. Con esta segunda hipótesis se puede explicar que el casco es un resto todavía presente del London (pero no está presente en todos los Lizard).



Imagino el fenotipo  Lizard como recesivo respecto al fenotipo London, y esto explicaría porque la selección ha mantenido el Lizard (tal vez era más apreciado) alejado y diferenciado del London.
Tal como he dicho, aún no sé como demostrar mi teoría. Pero quisiera recordar que si se empareja  un Lizard con un Lizard con un lipocromo se obtiene un manchado con escamas. Esto significa que el Lizard se comporta genéticamente como un melánico, solo que transmite la peculiaridad de la distribución de la melanina. Si se empareja un Lizard con un negro bruno el diseño en escamas no aparece, demostrando que genéticamente el efecto Lizard es recesivo respecto a la coloración del canario salvaje sin que haya intervenido ninguna hibridación con otra especie. 

viernes, 2 de octubre de 2015

LIZARD Y LONDON: dos razas, un único misterio.
Primera parte

        El Lizard es un canario cuyo origen es todavía un misterio. Es diferente de los canarios de color tanto en el aspecto físico como en el genético. Es diferente de los otros canarios de forma y posición, y entra dentro de esta categoría solo porque la belleza de su particularísimo diseño viene resaltada por las proporciones adecuadas de todas las partes de su cuerpo. Es diferente de los canarios de canto, en efecto, su canto se distancia del de otras razas de color y de forma o posición, es un poco más selvático y estridente, se podría decir que tiene una fuerza “ancestral”. Este canario está bien definido como un canario de “diseño”. Esta raza se ha extendido por media Europa, ha pasado por numerosas guerras, ha estado a punto de la extinción para recuperarse in extremis. Nadie sabe decir con certeza de donde procede, como ha sido seleccionado, que mutación le caracteriza, como se explica la particular distribución del color y del diseño en el plumaje que se manifiesta solo después de la primera muda. Su aspecto y su historia hacen que sea fascinante  a los ojos de muchos criadores. Hoy en día se cría muy bien aunque es dificilísimo obtener ejemplares perfectos para las exposiciones; el menor daño en las plumas quedará para siempre evidenciando una ligera decoloración en la melanina.
        Todavía hay una raza de canarios más misteriosa       , sobre la cual es difícil hacer hipótesis ya que está extinguida: el London Fancy. Las trazas que esta raza ha dejado han sido pocas, tan pocas que muchos dudan que haya existido.

 Algún dibujo realizado por algún criador o naturalista del pasado, alguna breve descripción, un ejemplar disecado en el Museo de Historia Natural de Liverpool son los únicos indicios sobre los que poder elaborar una teoría sobre su origen (hoy en día el London es ya una realidad, pues ha sido reconstruido. Nota del traductor).


 Siempre el London ha estado asociado al Lizard. Podemos pensar que los dos canarios más misteriosos  que conocemos estén de algún modo ligados por una estrecha parentela. De hecho se dice que las dos razas fueron regularmente cruzadas entre sí. Los pollos cuando salen del nido son de un aspecto totalmente similar y no se puede decir cual es un London y cual un Lizard. La única teoría acreditada hasta ahora sostiene que el London deriva del Lizard por una probable mutación que causaba la decoloración del cuerpo del Lizard en la muda, cosa plausible con la información que tenemos de las dos razas. El Lizard es genéticamente negro amarillo, la apariencia del color es diferente del correspondiente canario de color a causa de la diferente distribución de las melaninas en las plumas.  El London era amarillo con las alas y la cola negra, aparentemente como un manchado simétrico, pero yo tengo la fuerte sospecha de que genéticamente fuese negro amarillo, lo que implica que el subplumaje era negro.


        Examinemos ahora con atención lo que sucede al Lizard en la primera muda. A su nacimiento el Lizard tiene la piel oscura pero el plumaje claro, a pesar de que es melánico. Tiene un diseño similar al negro clásico, con estrías, y con el lipocromo que casi no se ve. Las alas y la cola son negras, las plumas grandes están a menudo bordeadas ligeramente con feomelanina. En la primera muda aparece el lipocromo en todo su esplendor. Las plumas del cuerpo les falta melanina en el borde, donde el amarillo se ve bien, mientras que alrededor del cálamo (el eje de la pluma) son negras. Esta es la causa del origen del diseño en escamas de esta raza. Por un efecto óptico los intensos aparecen verdes con reflejos dorados, mientras los nevados son de un bello gris brillante con una veladura amarillo verdosa en la cara, pecho, dorso y espaldina (parte baja de la espalda). Pico y patas son negros, como todo melánico. Hay que notar que la cola y las alas continúan siendo negras, pues estas plumas no cambian en la primera muda. Esta característica hay que tenerla presente, pues en la segunda muda, cuando también cambian las plumas de las alas y la cola, estas se decoloran, cambiando a gris con partes blancas sobre todo en los bordes.




        En los escritos del siglo 19 se dice que el London cuando abandona el nido su aspecto y color es idéntico al Lizard, de melaninas negras,  pero después de la primera muda la melanina desaparece dejando su sitio al amarillo lipocromo. Hay que subrayar que las alas y la cola como no se han cambiado permanecen siendo negras. En las mudas sucesivas este negro se pierde, tan es así que (siempre según los antiguos escritos) se dice que un viejo London se hace todo amarillo. La hipótesis que se desprende de tal evidencia considera al London como una mutación del Lizard, de carácter recesivo, que aumenta el efecto de pérdida de la melanina en las mudas hasta hacerla desaparecer del todo.
        Llegados a este punto debo decir que la información que tengo ha despertado al genetista que hay en mí (soy biólogo molecular y trabajo en genética). He comprobado que las primeras informaciones que tenemos sobre el Lizard eran muy insuficientes, y además tenemos muchas informaciones que vienen de un pasado muy lejano, lo que he tenido presente para formular las hipótesis sobre las dos razas. En primer lugar debo decir que la idea de que el London deriva de una mutación recesiva del Lizard no me satisface completamente. Todos los criadores saben que si se quiere eliminar del criadero un mutación dominante no deseada es facilísimo, basta con descartar los ejemplares que la tienen y por tanto la manifiestan. Pero si se desea eliminar un carácter recesivo la historia es diferente, larga, fatigosa y el éxito no está garantizado. Incluso después de varios años la característica no deseada puede volver a aparecer de improviso porque algún ejemplar la ha portado aunque no lo haya manifestado. Ahora, me pregunto, ¿si por tanto  tiempo las dos razas eran regularmente cruzadas por qué en ningún criadero de Lizards nunca ha aparecido un canario London o similar? Aunque se esté atento a la selección es “genéticamente” inconcebible que esta mutación (la del London) no aparezca nunca en más de 50 años y por lo tanto la extinción del London es incompatible con que su origen hubiese sido una mutación recesiva del Lizard. Asimismo no puedo considerar al London como un manchado simétrico particular, como muchos sostienen, porque si la coloración tan particular depende de la muda el color de la cola y de las alas sería siempre negro y no solamente en el primer año de vida.


Pasquale de Luca.
 Artículo aparecido en Italia Ornitológica mayo 2011.

viernes, 31 de julio de 2015

LIZARD Y LONDON: dos razas, un único misterio.
Primera parte

        El Lizard es un canario cuyo origen es todavía un misterio. Es diferente de los canarios de color tanto en el aspecto físico como en el genético. Es diferente de los otros canarios de forma y posición, y entra dentro de esta categoría solo porque la belleza de su particularísimo diseño viene resaltada por las proporciones adecuadas de todas las partes de su cuerpo. Es diferente de los canarios de canto, en efecto, su canto se distancia del de otras razas de color y de forma o posición, es un poco más selvático y estridente, se podría decir que tiene una fuerza “ancestral”. Este canario está bien definido como un canario de “diseño”. Esta raza se ha extendido por media Europa, ha pasado por numerosas guerras, ha estado a punto de la extinción para recuperarse in extremis. Nadie sabe decir con certeza de donde procede, como ha sido seleccionado, que mutación le caracteriza, como se explica la particular distribución del color y del diseño en el plumaje que se manifiesta solo después de la primera muda. Su aspecto y su historia hacen que sea fascinante  a los ojos de muchos criadores. Hoy en día se cría muy bien aunque es dificilísimo obtener ejemplares perfectos para las exposiciones; el menor daño en las plumas quedará para siempre evidenciando una ligera decoloración en la melanina.
        Todavía hay una raza de canarios más misteriosa       , sobre la cual es difícil hacer hipótesis ya que está extinguida: el London Fancy. Las trazas que esta raza ha dejado han sido pocas, tan pocas que muchos dudan que haya existido.


 Algún dibujo realizado por algún criador o naturalista del pasado, alguna breve descripción, un ejemplar disecado en el Museo de Historia Natural de Liverpool son los únicos indicios sobre los que poder elaborar una teoría sobre su origen (hoy en día el London es ya una realidad, pues ha sido reconstruido. Nota del traductor).


 Siempre el London ha estado asociado al Lizard. Podemos pensar que los dos canarios más misteriosos  que conocemos estén de algún modo ligados por una estrecha parentela. De hecho se dice que las dos razas fueron regularmente cruzadas entre sí. Los pollos cuando salen del nido son de un aspecto totalmente similar y no se puede decir cual es un London y cual un Lizard. La única teoría acreditada hasta ahora sostiene que el London deriva del Lizard por una probable mutación que causaba la decoloración del cuerpo del Lizard en la muda, cosa plausible con la información que tenemos de las dos razas. El Lizard es genéticamente negro amarillo, la apariencia del color es diferente del correspondiente canario de color a causa de la diferente distribución de las melaninas en las plumas.  El London era amarillo con las alas y la cola negra, aparentemente como un manchado simétrico, pero yo tengo la fuerte sospecha de que genéticamente fuese negro amarillo, lo que implica que el subplumaje era negro.



        Examinemos ahora con atención lo que sucede al Lizard en la primera muda. A su nacimiento el Lizard tiene la piel oscura pero el plumaje claro, a pesar de que es melánico. Tiene un diseño similar al negro clásico, con estrías, y con el lipocromo que casi no se ve. Las alas y la cola son negras, las plumas grandes están a menudo bordeadas ligeramente con feomelanina. En la primera muda aparece el lipocromo en todo su esplendor. Las plumas del cuerpo les falta melanina en el borde, donde el amarillo se ve bien, mientras que alrededor del cálamo (el eje de la pluma) son negras. Esta es la causa del origen del diseño en escamas de esta raza. Por un efecto óptico los intensos aparecen verdes con reflejos dorados, mientras los nevados son de un bello gris brillante con una veladura amarillo verdosa en la cara, pecho, dorso y espaldina (parte baja de la espalda). Pico y patas son negros, como todo melánico. Hay que notar que la cola y las alas continúan siendo negras, pues estas plumas no cambian en la primera muda. Esta característica hay que tenerla presente, pues en la segunda muda, cuando también cambian las plumas de las alas y la cola, estas se decoloran, cambiando a gris con partes blancas sobre todo en los bordes.
  



        En los escritos del siglo 19 se dice que el London cuando abandona el nido su aspecto y color es idéntico al Lizard, de melaninas negras,  pero después de la primera muda la melanina desaparece dejando su sitio al amarillo lipocromo. Hay que subrayar que las alas y la cola como no se han cambiado permanecen siendo negras. En las mudas sucesivas este negro se pierde, tan es así que (siempre según los antiguos escritos) se dice que un viejo London se hace todo amarillo. La hipótesis que se desprende de tal evidencia considera al London como una mutación del Lizard, de carácter recesivo, que aumenta el efecto de pérdida de la melanina en las mudas hasta hacerla desaparecer del todo.
        Llegados a este punto debo decir que la información que tengo ha despertado al genetista que hay en mí (soy biólogo molecular y trabajo en genética). He comprobado que las primeras informaciones que tenemos sobre el Lizard eran muy insuficientes, y además tenemos muchas informaciones que vienen de un pasado muy lejano, lo que he tenido presente para formular las hipótesis sobre las dos razas. En primer lugar debo decir que la idea de que el London deriva de una mutación recesiva del Lizard no me satisface completamente. Todos los criadores saben que si se quiere eliminar del criadero un mutación dominante no deseada es facilísimo, basta con descartar los ejemplares que la tienen y por tanto la manifiestan. Pero si se desea eliminar un carácter recesivo la historia es diferente, larga, fatigosa y el éxito no está garantizado. Incluso después de varios años la característica no deseada puede volver a aparecer de improviso porque algún ejemplar la ha portado aunque no lo haya manifestado. Ahora, me pregunto, ¿si por tanto  tiempo las dos razas eran regularmente cruzadas por qué en ningún criadero de Lizards nunca ha aparecido un canario London o similar? Aunque se esté atento a la selección es “genéticamente” inconcebible que esta mutación (la del London) no aparezca nunca en más de 50 años y por lo tanto la extinción del London es incompatible con que su origen hubiese sido una mutación recesiva del Lizard. Asimismo no puedo considerar al London como un manchado simétrico particular, como muchos sostienen, porque si la coloración tan particular depende de la muda el color de la cola y de las alas sería siempre negro y no solamente en el primer año de vida.



Pasquale de Luca.
 Artículo aparecido en Italia Ornitológica mayo 2011.

jueves, 28 de mayo de 2015

LA FORMACIÓN DE UN TRONCO O ESTIRPE PROPIA
        
Artículo aparecido en Italia Ornitológica y que me parece de  interés para los criadores de canarios de cualquier raza o variedad.
Massimo Capitanio (Médico Veterinario)

         Cuando queremos adquirir ejemplares para mejorar nuestro criadero hay que tener presente que, en mi opinión, saber que comprar no es fácil. Hay que tener claro cuáles son los defectos de los pájaros de nuestro criadero, los límites de nuestros canarios con el fin de encontrar ejemplares adecuados para compensar las  deficiencias de nuestro stam. Lo mejor es acudir a un solo criador, posiblemente a uno que consiga buenos resultados en las exposiciones a lo largo del tiempo, de forma que sus canarios tengan características bien visibles, una especie de marca de fábrica que permita inmediatamente evaluar la competencia de dicho criador y la calidad de su criadero.


         Algunos pueden argumentar que partiendo de ejemplares que hayamos comprado en el mercado, y seleccionando los mejores ejemplares de nuestro criadero podemos llegar a buenos resultados. Utilizando ejemplares de un valor medio de 84 puntos, en tres años se puede llegar a los 87. A continuación, siguiendo con el trabajo podremos conseguir que el valor medio de los ejemplares de nuestro criadero sea de 88 puntos, luego 89…  Este razonamiento es cierto para criadores competentes. Lógicamente si se parte de un potencial inicial más alto – 88 puntos de valor medio en lugar de 84 – se conseguirán valores medios más altos pues de esta manera en lugar de conseguir 89 puntos en los primeros años de trabajo se pueden conseguir  90 ó 91. Como se ve, tiene sentido empezar con un buen grupo de aves, de buena calidad, con los que trabajar para conseguir nuestro propio tronco o estirpe de campeones. Todo criador se deshace de los canarios que le sobran y que no le son esenciales para la cría. Pero si esos canarios tienen una calidad superior a la de los de nuestro criadero podemos traerlos a casa y continuar con nuestro proceso selectivo.


         En mi opinión, el número ideal de las parejas para poder elegir sin demasiados problemas es al menos 20, o también pueden ser  20 hembras y 16 machos. Es evidente que hay que tener el espacio y el tiempo, suficientes, pues si no hay que tener un número diferente de acuerdo a las posibilidades de cada uno.  Si intentamos  configurar parejas para  lograr buenos intensos y nevados, amarillos y azules (blancos), con casco y sin casco, etc. nos damos cuenta de que un pequeño número de parejas aumenta en gran medida las dificultades para  seleccionar los ejemplares.
         Es conveniente mantener un núcleo de cría, un número de parejas nacidas en nuestro propio criadero, elegidos entre los mejores ejemplares, ya acostumbrados a nuestra forma de llevar el criadero (temperatura, alimentación, iluminación, etc.) y agregar un pequeño número de parejas para mejorar las deficiencias de nuestro tronco o estirpe. En la práctica se escogen 17 parejas, nacidas en el criadero, escogidos entre los mejores tanto en aspecto como por ser buenos criadores o cuyos padres sí lo son (nos referimos a los pájaros del primer año) y se añaden 3 nuevas parejas. Entre las posibilidades de cría podemos mantener diferentes líneas o mezclarlas total o parcialmente.



         1ª POSIBILIDAD: LÍNEAS SEPARADAS.  Si tengo 52 canarios de las parejas de mi criadero (88 puntos de valor medio) y 10 canarios de las nuevas parejas (valor medio 90 puntos) ocurre que el patrimonio genético del criadero es diferente. Con este tipo de actuaciones lo que hacemos en realidad es tener dos tipos de canarios en nuestro criadero y no llegamos a tener una estirpe totalmente propia. Este tipo de estrategia solo tiene sentido si queremos probar si los nuevos canarios dan realmente canarios de una calidad media más alta que la nuestra para luego ir mezclando paulatinamente los dos tipos de canarios.

         2ª POSIBILIDAD: INTRODUCCIÓN PARCIAL.  Si hacemos 16 parejas de nuestros propios canarios, 2 parejas nuevas y dos parejas cruzando canarios propios X canarios nuevos, obtendremos canarios propios (con valor medio de 88 puntos), canarios nuevos (90) y canarios intermedios entre las dos líneas.  Esta actuación nos sirve para poder evaluar la compatibilidad entre las dos estirpes y verificar si las nuevos canarios que hemos  introducido  son buenos reproductores y los resultados fenotípicos de los hijos nacidos, es decir, comprobar si trasmiten sus mejores características.

         3ª POSIBILIDAD: MEZCLA ENTRE AMBAS LÍNEAS.  Se mezclan los ejemplares nuestros con los nuevos. Nos encontraremos con una variabilidad fenotípica mayor respecto a las dos anteriores posibilidades.


         Con una cría selectiva normal se busca un aumento de las características positivas según el estándar de la raza y una disminución de los defectos. El objetivo es conseguir un grupo de animales lo más posible similares entre sí tanto fenotípicamente como genéticamente. Desde esta óptica la consanguinidad puede ayudarnos.
         He escuchado opiniones discordantes sobre la consanguinidad, algunos lo ven lógico, otros catastrófico. Como para todas las cosas se necesita conocimiento y capacidad para  afrontar el proceso selectivo que tiene como objetivo aumentar la homocigosis en el patrimonio genético de un determinado grupo de animales. En la práctica, la variable que más influye en la evolución genética de un criadero es el criador, ya que con sus decisiones dirige el cambio de sus animales.
         El aumento de la homocigosis supone una mayor uniformidad del patrimonio genético de nuestros animales. Si los reproductores son homocigóticos para unos determinados caracteres, trasmitirán a sus hijos dichos caracteres.


         Con la homocigosis salen todos los caracteres recesivos, tanto positivos como negativos. El criador elimina de la reproducción  los ejemplares que muestran los caracteres negativos. El resto de ejemplares manifestará un elevado porcentaje de homocigosis, de una gran similitud fenotípica, que si se ha dirigido en la dirección correcta se traducirá en un grupo de animales muy similares entre sí, de alto valor por su proximidad al estándar ideal, y exentos de defectos y problemas de enfermedades y supervivencia.


         Todo lo dicho hasta ahora parece fácil en el plano teórico, en la práctica surgen numerosas dificultades e imprevistos que hacen que las cosas no sean tan fáciles y simples como aparecen en un escrito. La habilidad de un criador consiste en saber ir superando todas esas dificultades pero teniendo muy claro el camino que debe seguir. Si no se sabe el camino es muy fácil perderse.