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martes, 5 de marzo de 2019

CAMPEONATO MUNDIAL 2019.
 PARTE 1
Autor: Huw Evans
       Mi visita al Campeonato del Mundo tuvo un enfoque diferente este año. Mi prioridad fue presentar el estándar del London Fancy, que tuvo lugar el primer fin de semana del concurso. No me quedé para ver a los Lizards, pero conocía a un hombre en quien podía confiar para hacer una revisión honesta y completa de las aves. Él es Joe Coakley, y aquí está su informe:
       Cada vez que voy a visitar la exposición mundial, nunca pierdo esa maravilla infantil, la anticipación y la oportunidad de ver las aves de los mejores criadores. Llegué al espectáculo el viernes temprano por la mañana antes de la multitud, así que tuve la oportunidad de ver a los Lizards sin interrupciones. Al entrar en el lugar del espectáculo, faltaba el brillo y el glamour de los anteriores Campeonatos del Mundo. Las espectaculares áreas para sentarse dentro de la sala de exposiciones permitieron a los criadores familiarizarse con amigos que quizás no habían visto en mucho tiempo. La iluminación en toda la puesta en escena fue otra gran mejora. Sin embargo, me decepcionó profundamente encontrar el pasillo que mostraba a los lagartos, el canario más fascinante con las características más importantes del espectáculo, ¡sin iluminación! ¡Se merecían algo mejor!
 
       Como siempre, cuando visito los Concursos Mundiales me hago con un catálogo de las aves de los expositores. Miro las aves ubicadas en el 1º, 2º y 3º, luego las comparo con todas las aves dentro de cada clase respectiva tomando notas breves.
        Al día siguiente, normalmente veo todos los lizards 3 o 4 veces a lo largo del día. De esta manera observo y reevaluo los cambios que se desarrollan en diferentes etapas y, en particular, si un ave conserva su estado. Desafortunadamente, se me hizo muy evidente que la importancia de juzgar al Lizard se había perdido.
        Durante mis actuaciones personales como juez, la planificación es clave. Espero lo inesperado, no comprometo mis deliberaciones. ¡Nunca juzgo por la anilla, juzgo al pájaro!
       En mi opinión, los enjuiciamientos han sido muy parciales, basados en la anilla de identificación en lugar de en la calidad de los sujetos.
        Cuando escuchas que un lizard ha alcanzado una puntuación de 95 puntos, como juez / criador, se está ansioso por ver en qué es mucho mejor en comparación con los otros canarios. Uno cree que e esas características deben ser excepcionales.
       Siete jueces, 5 de los Países Bajos, 1 de Portugal y 1 de Italia, a los que parece que solo pudieron juzgar  8 aves. ¿Se ha deteriorado la norma de juzgar y ahora requiere múltiples intentos? Seguramente, no es difícil nombrar a dos jueces, o mejor aún a uno que tenga conocimiento de un buen Lizard ... es el Campeonato del Mundo después de todo.   
       Se llega a aceptar que haya un criterio económico para seleccionar un mayor número de jueces del país anfitrión.  Es cierto que algunas de las aves ganadoras poseían lentejuelas sobresalientes, pero si vamos a juzgar solo las lentejuelas, ¿cuál es la justificación de tener un estándar que contempla más aspectos?
       En un sistema de puntos; ¿Cómo pueden dos aves en la misma clase diferir drásticamente en los puntos cuando solo uno tiene las cualidades deseadas, pero es el pájaro más pobre el que recibe una medalla?
       ¡Lentejuelas sobresalientes, pero también fallos fundamentales!   
       Fue desalentador ver la falta de rowings pronunciados y bien marcados, quedé decepcionando al comprobar que una masa de negro en el pecho ahora constituya una calidad, y que la ligera mancha clara entre las patas pareciera ser aceptada como normal. El mal color de fondo de una aceituna opaca era evidente tanto en los plata como en los oro, así como los parches amarillos que los criadores parecen creer que son una mejora del color de las aves en lugar de un defecto visible en muchos sujetos.
         Los fallos continuaron con aves que no tenían calidad o tamaño con rowings alineados que parecían vías de tren, predominaban las aves que no mostraban claridad en la separación de las marcas y la forma anormal en la garganta, que solo acentuaba el fallo.
      Estas faltas se están volviendo muy comunes, necesitamos una cría selectiva ahora antes de que se conviertan en el estándar aceptado!
       Voy a elegir un ejemplar:
       Lizard Dorado con coronilla completa (89 puntos), un pájaro de calidad exhibido por Domenico Mungiguerra:
       • Lentejuelas oscuras con bordes de media luna bien definidos.
       • Buen color de fondo en bronce sin nada de color oliva latón.
       • Preciosas plumas negras en las coberteras del ala.
       • Cola con plumas de perfil recto y con bordes de color bronce.
       • Partes córneas negras.
       • Gorra ovalada en forma ligeramente larga.
       • Los rowings son oscuros con claridad en los bordes a través del pecho sin adelgazamiento hacia el centro que corre entre las piernas en más allá de la cloaca sin blanco / amarillo o sin manchas.
       ¿Cómo es posible que un ave de este tipo pueda obtener solo 89 puntos, cuando un ave inferior fue recompensado altamente?
       Espero que las imágenes proporcionadas ayuden a justificar mis deliberaciones.
       Sin el enjuiciamiento adecuado, la importancia del Lagarto es "Ninguna".







 

domingo, 22 de noviembre de 2015

LIZARD Y LONDON: dos razas, un único misterio.
Segunda parte
Italia Ornitológica mayo 2011. Pasquale de Luca.


Sobre estas bases me vienen a la mente solo dos posibilidades que todavía no sé como comprobar:
1) Lizard y London provienen ambos de una mutación del canario salvaje que afecta a la melanina.
2) El London procede de una mutación del canario salvaje y posteriormente a dado origen al Lizard.
Voy a hablar sobre estas dos hipótesis y explicar por qué las encuentro más posibles de todas las otras formuladas hasta ahora sobre estas dos razas.  
Tengamos presente que el canario salvaje es negro amarillo y que las dos razas son muy antiguas y más pequeñas que el canario de color, así que tal vez hayan aparecido antes que las mutaciones de los canarios de color.


Según la primera hipótesis se trataría de una mutación del canario salvaje que afecta a la producción de la melanina solo en la primera muda, probablemente en uno de los genes que controla la formación o la distribución de este pigmento, y esta mutación habría tenido un efecto parcial en el Lizard y total en el London (se trataría del mismo fenómeno con diferente intensidad, es decir, con capacidad de mostrarse en el fenotipo). Como el gen afectado es el mismo, el Lizard y el London se pueden emparejar sin problemas. Aunque no se da ninguna justificación al casco del Lizard, esta hipótesis elimina la necesidad de una hibridación con otra especie, hibridación que nadie ha conseguido repetir y que también explica porqué algunos London tienen manchas en forma de escamas.
Según la segunda hipótesis pienso que es posible que la mutación del canario salvaje hubiese originado directamente el London, y luego el Lizard sea una selección sucesiva de un fenómeno de atenuación de la pérdida de la melanina, que deja el negro alrededor del cálamo de las plumas dando origen a las escamas. Con esta segunda hipótesis se puede explicar que el casco es un resto todavía presente del London (pero no está presente en todos los Lizard).



Imagino el fenotipo  Lizard como recesivo respecto al fenotipo London, y esto explicaría porque la selección ha mantenido el Lizard (tal vez era más apreciado) alejado y diferenciado del London.
Tal como he dicho, aún no sé como demostrar mi teoría. Pero quisiera recordar que si se empareja  un Lizard con un Lizard con un lipocromo se obtiene un manchado con escamas. Esto significa que el Lizard se comporta genéticamente como un melánico, solo que transmite la peculiaridad de la distribución de la melanina. Si se empareja un Lizard con un negro bruno el diseño en escamas no aparece, demostrando que genéticamente el efecto Lizard es recesivo respecto a la coloración del canario salvaje sin que haya intervenido ninguna hibridación con otra especie. 

viernes, 2 de octubre de 2015

LIZARD Y LONDON: dos razas, un único misterio.
Primera parte

        El Lizard es un canario cuyo origen es todavía un misterio. Es diferente de los canarios de color tanto en el aspecto físico como en el genético. Es diferente de los otros canarios de forma y posición, y entra dentro de esta categoría solo porque la belleza de su particularísimo diseño viene resaltada por las proporciones adecuadas de todas las partes de su cuerpo. Es diferente de los canarios de canto, en efecto, su canto se distancia del de otras razas de color y de forma o posición, es un poco más selvático y estridente, se podría decir que tiene una fuerza “ancestral”. Este canario está bien definido como un canario de “diseño”. Esta raza se ha extendido por media Europa, ha pasado por numerosas guerras, ha estado a punto de la extinción para recuperarse in extremis. Nadie sabe decir con certeza de donde procede, como ha sido seleccionado, que mutación le caracteriza, como se explica la particular distribución del color y del diseño en el plumaje que se manifiesta solo después de la primera muda. Su aspecto y su historia hacen que sea fascinante  a los ojos de muchos criadores. Hoy en día se cría muy bien aunque es dificilísimo obtener ejemplares perfectos para las exposiciones; el menor daño en las plumas quedará para siempre evidenciando una ligera decoloración en la melanina.
        Todavía hay una raza de canarios más misteriosa       , sobre la cual es difícil hacer hipótesis ya que está extinguida: el London Fancy. Las trazas que esta raza ha dejado han sido pocas, tan pocas que muchos dudan que haya existido.

 Algún dibujo realizado por algún criador o naturalista del pasado, alguna breve descripción, un ejemplar disecado en el Museo de Historia Natural de Liverpool son los únicos indicios sobre los que poder elaborar una teoría sobre su origen (hoy en día el London es ya una realidad, pues ha sido reconstruido. Nota del traductor).


 Siempre el London ha estado asociado al Lizard. Podemos pensar que los dos canarios más misteriosos  que conocemos estén de algún modo ligados por una estrecha parentela. De hecho se dice que las dos razas fueron regularmente cruzadas entre sí. Los pollos cuando salen del nido son de un aspecto totalmente similar y no se puede decir cual es un London y cual un Lizard. La única teoría acreditada hasta ahora sostiene que el London deriva del Lizard por una probable mutación que causaba la decoloración del cuerpo del Lizard en la muda, cosa plausible con la información que tenemos de las dos razas. El Lizard es genéticamente negro amarillo, la apariencia del color es diferente del correspondiente canario de color a causa de la diferente distribución de las melaninas en las plumas.  El London era amarillo con las alas y la cola negra, aparentemente como un manchado simétrico, pero yo tengo la fuerte sospecha de que genéticamente fuese negro amarillo, lo que implica que el subplumaje era negro.


        Examinemos ahora con atención lo que sucede al Lizard en la primera muda. A su nacimiento el Lizard tiene la piel oscura pero el plumaje claro, a pesar de que es melánico. Tiene un diseño similar al negro clásico, con estrías, y con el lipocromo que casi no se ve. Las alas y la cola son negras, las plumas grandes están a menudo bordeadas ligeramente con feomelanina. En la primera muda aparece el lipocromo en todo su esplendor. Las plumas del cuerpo les falta melanina en el borde, donde el amarillo se ve bien, mientras que alrededor del cálamo (el eje de la pluma) son negras. Esta es la causa del origen del diseño en escamas de esta raza. Por un efecto óptico los intensos aparecen verdes con reflejos dorados, mientras los nevados son de un bello gris brillante con una veladura amarillo verdosa en la cara, pecho, dorso y espaldina (parte baja de la espalda). Pico y patas son negros, como todo melánico. Hay que notar que la cola y las alas continúan siendo negras, pues estas plumas no cambian en la primera muda. Esta característica hay que tenerla presente, pues en la segunda muda, cuando también cambian las plumas de las alas y la cola, estas se decoloran, cambiando a gris con partes blancas sobre todo en los bordes.




        En los escritos del siglo 19 se dice que el London cuando abandona el nido su aspecto y color es idéntico al Lizard, de melaninas negras,  pero después de la primera muda la melanina desaparece dejando su sitio al amarillo lipocromo. Hay que subrayar que las alas y la cola como no se han cambiado permanecen siendo negras. En las mudas sucesivas este negro se pierde, tan es así que (siempre según los antiguos escritos) se dice que un viejo London se hace todo amarillo. La hipótesis que se desprende de tal evidencia considera al London como una mutación del Lizard, de carácter recesivo, que aumenta el efecto de pérdida de la melanina en las mudas hasta hacerla desaparecer del todo.
        Llegados a este punto debo decir que la información que tengo ha despertado al genetista que hay en mí (soy biólogo molecular y trabajo en genética). He comprobado que las primeras informaciones que tenemos sobre el Lizard eran muy insuficientes, y además tenemos muchas informaciones que vienen de un pasado muy lejano, lo que he tenido presente para formular las hipótesis sobre las dos razas. En primer lugar debo decir que la idea de que el London deriva de una mutación recesiva del Lizard no me satisface completamente. Todos los criadores saben que si se quiere eliminar del criadero un mutación dominante no deseada es facilísimo, basta con descartar los ejemplares que la tienen y por tanto la manifiestan. Pero si se desea eliminar un carácter recesivo la historia es diferente, larga, fatigosa y el éxito no está garantizado. Incluso después de varios años la característica no deseada puede volver a aparecer de improviso porque algún ejemplar la ha portado aunque no lo haya manifestado. Ahora, me pregunto, ¿si por tanto  tiempo las dos razas eran regularmente cruzadas por qué en ningún criadero de Lizards nunca ha aparecido un canario London o similar? Aunque se esté atento a la selección es “genéticamente” inconcebible que esta mutación (la del London) no aparezca nunca en más de 50 años y por lo tanto la extinción del London es incompatible con que su origen hubiese sido una mutación recesiva del Lizard. Asimismo no puedo considerar al London como un manchado simétrico particular, como muchos sostienen, porque si la coloración tan particular depende de la muda el color de la cola y de las alas sería siempre negro y no solamente en el primer año de vida.


Pasquale de Luca.
 Artículo aparecido en Italia Ornitológica mayo 2011.

viernes, 31 de julio de 2015

LIZARD Y LONDON: dos razas, un único misterio.
Primera parte

        El Lizard es un canario cuyo origen es todavía un misterio. Es diferente de los canarios de color tanto en el aspecto físico como en el genético. Es diferente de los otros canarios de forma y posición, y entra dentro de esta categoría solo porque la belleza de su particularísimo diseño viene resaltada por las proporciones adecuadas de todas las partes de su cuerpo. Es diferente de los canarios de canto, en efecto, su canto se distancia del de otras razas de color y de forma o posición, es un poco más selvático y estridente, se podría decir que tiene una fuerza “ancestral”. Este canario está bien definido como un canario de “diseño”. Esta raza se ha extendido por media Europa, ha pasado por numerosas guerras, ha estado a punto de la extinción para recuperarse in extremis. Nadie sabe decir con certeza de donde procede, como ha sido seleccionado, que mutación le caracteriza, como se explica la particular distribución del color y del diseño en el plumaje que se manifiesta solo después de la primera muda. Su aspecto y su historia hacen que sea fascinante  a los ojos de muchos criadores. Hoy en día se cría muy bien aunque es dificilísimo obtener ejemplares perfectos para las exposiciones; el menor daño en las plumas quedará para siempre evidenciando una ligera decoloración en la melanina.
        Todavía hay una raza de canarios más misteriosa       , sobre la cual es difícil hacer hipótesis ya que está extinguida: el London Fancy. Las trazas que esta raza ha dejado han sido pocas, tan pocas que muchos dudan que haya existido.


 Algún dibujo realizado por algún criador o naturalista del pasado, alguna breve descripción, un ejemplar disecado en el Museo de Historia Natural de Liverpool son los únicos indicios sobre los que poder elaborar una teoría sobre su origen (hoy en día el London es ya una realidad, pues ha sido reconstruido. Nota del traductor).


 Siempre el London ha estado asociado al Lizard. Podemos pensar que los dos canarios más misteriosos  que conocemos estén de algún modo ligados por una estrecha parentela. De hecho se dice que las dos razas fueron regularmente cruzadas entre sí. Los pollos cuando salen del nido son de un aspecto totalmente similar y no se puede decir cual es un London y cual un Lizard. La única teoría acreditada hasta ahora sostiene que el London deriva del Lizard por una probable mutación que causaba la decoloración del cuerpo del Lizard en la muda, cosa plausible con la información que tenemos de las dos razas. El Lizard es genéticamente negro amarillo, la apariencia del color es diferente del correspondiente canario de color a causa de la diferente distribución de las melaninas en las plumas.  El London era amarillo con las alas y la cola negra, aparentemente como un manchado simétrico, pero yo tengo la fuerte sospecha de que genéticamente fuese negro amarillo, lo que implica que el subplumaje era negro.



        Examinemos ahora con atención lo que sucede al Lizard en la primera muda. A su nacimiento el Lizard tiene la piel oscura pero el plumaje claro, a pesar de que es melánico. Tiene un diseño similar al negro clásico, con estrías, y con el lipocromo que casi no se ve. Las alas y la cola son negras, las plumas grandes están a menudo bordeadas ligeramente con feomelanina. En la primera muda aparece el lipocromo en todo su esplendor. Las plumas del cuerpo les falta melanina en el borde, donde el amarillo se ve bien, mientras que alrededor del cálamo (el eje de la pluma) son negras. Esta es la causa del origen del diseño en escamas de esta raza. Por un efecto óptico los intensos aparecen verdes con reflejos dorados, mientras los nevados son de un bello gris brillante con una veladura amarillo verdosa en la cara, pecho, dorso y espaldina (parte baja de la espalda). Pico y patas son negros, como todo melánico. Hay que notar que la cola y las alas continúan siendo negras, pues estas plumas no cambian en la primera muda. Esta característica hay que tenerla presente, pues en la segunda muda, cuando también cambian las plumas de las alas y la cola, estas se decoloran, cambiando a gris con partes blancas sobre todo en los bordes.
  



        En los escritos del siglo 19 se dice que el London cuando abandona el nido su aspecto y color es idéntico al Lizard, de melaninas negras,  pero después de la primera muda la melanina desaparece dejando su sitio al amarillo lipocromo. Hay que subrayar que las alas y la cola como no se han cambiado permanecen siendo negras. En las mudas sucesivas este negro se pierde, tan es así que (siempre según los antiguos escritos) se dice que un viejo London se hace todo amarillo. La hipótesis que se desprende de tal evidencia considera al London como una mutación del Lizard, de carácter recesivo, que aumenta el efecto de pérdida de la melanina en las mudas hasta hacerla desaparecer del todo.
        Llegados a este punto debo decir que la información que tengo ha despertado al genetista que hay en mí (soy biólogo molecular y trabajo en genética). He comprobado que las primeras informaciones que tenemos sobre el Lizard eran muy insuficientes, y además tenemos muchas informaciones que vienen de un pasado muy lejano, lo que he tenido presente para formular las hipótesis sobre las dos razas. En primer lugar debo decir que la idea de que el London deriva de una mutación recesiva del Lizard no me satisface completamente. Todos los criadores saben que si se quiere eliminar del criadero un mutación dominante no deseada es facilísimo, basta con descartar los ejemplares que la tienen y por tanto la manifiestan. Pero si se desea eliminar un carácter recesivo la historia es diferente, larga, fatigosa y el éxito no está garantizado. Incluso después de varios años la característica no deseada puede volver a aparecer de improviso porque algún ejemplar la ha portado aunque no lo haya manifestado. Ahora, me pregunto, ¿si por tanto  tiempo las dos razas eran regularmente cruzadas por qué en ningún criadero de Lizards nunca ha aparecido un canario London o similar? Aunque se esté atento a la selección es “genéticamente” inconcebible que esta mutación (la del London) no aparezca nunca en más de 50 años y por lo tanto la extinción del London es incompatible con que su origen hubiese sido una mutación recesiva del Lizard. Asimismo no puedo considerar al London como un manchado simétrico particular, como muchos sostienen, porque si la coloración tan particular depende de la muda el color de la cola y de las alas sería siempre negro y no solamente en el primer año de vida.



Pasquale de Luca.
 Artículo aparecido en Italia Ornitológica mayo 2011.

miércoles, 22 de abril de 2015

LIZARD Y LONDON: dos razas, un único misterio.
Primera parte


        El Lizard es un canario cuyo origen es todavía un misterio. Es diferente de los canarios de color tanto en el aspecto físico como en el genético. Es diferente de los otros canarios de forma y posición, y entra dentro de esta categoría solo porque la belleza de su particularísimo diseño viene resaltada por las proporciones adecuadas de todas las partes de su cuerpo. Es diferente de los canarios de canto, en efecto, su canto se distancia del de otras razas de color y de forma o posición, es un poco más selvático y estridente, se podría decir que tiene una fuerza “ancestral”. Este canario está bien definido como un canario de “diseño”. Esta raza se ha extendido por media Europa, ha pasado por numerosas guerras, ha estado a punto de la extinción para recuperarse in extremis. Nadie sabe decir con certeza de donde procede, como ha sido seleccionado, que mutación le caracteriza, como se explica la particular distribución del color y del diseño en el plumaje que se manifiesta solo después de la primera muda. Su aspecto y su historia hacen que sea fascinante  a los ojos de muchos criadores. Hoy en día se cría muy bien aunque es dificilísimo obtener ejemplares perfectos para las exposiciones; el menor daño en las plumas quedará para siempre evidenciando una ligera decoloración en la melanina.
        Todavía hay una raza de canarios más misteriosa       , sobre la cual es difícil hacer hipótesis ya que está extinguida: el London Fancy. Las trazas que esta raza ha dejado han sido pocas, tan pocas que muchos dudan que haya existido.


 Algún dibujo realizado por algún criador o naturalista del pasado, alguna breve descripción, un ejemplar disecado en el Museo de Historia Natural de Liverpool son los únicos indicios sobre los que poder elaborar una teoría sobre su origen (hoy en día el London es ya una realidad, pues ha sido reconstruido. Nota del traductor).


 Siempre el London ha estado asociado al Lizard. Podemos pensar que los dos canarios más misteriosos  que conocemos estén de algún modo ligados por una estrecha parentela. De hecho se dice que las dos razas fueron regularmente cruzadas entre sí. Los pollos cuando salen del nido son de un aspecto totalmente similar y no se puede decir cual es un London y cual un Lizard. La única teoría acreditada hasta ahora sostiene que el London deriva del Lizard por una probable mutación que causaba la decoloración del cuerpo del Lizard en la muda, cosa plausible con la información que tenemos de las dos razas. El Lizard es genéticamente negro amarillo, la apariencia del color es diferente del correspondiente canario de color a causa de la diferente distribución de las melaninas en las plumas.  El London era amarillo con las alas y la cola negra, aparentemente como un manchado simétrico, pero yo tengo la fuerte sospecha de que genéticamente fuese negro amarillo, lo que implica que el subplumaje era negro.


        Examinemos ahora con atención lo que sucede al Lizard en la primera muda. A su nacimiento el Lizard tiene la piel oscura pero el plumaje claro, a pesar de que es melánico. Tiene un diseño similar al negro clásico, con estrías, y con el lipocromo que casi no se ve. Las alas y la cola son negras, las plumas grandes están a menudo bordeadas ligeramente con feomelanina. En la primera muda aparece el lipocromo en todo su esplendor. Las plumas del cuerpo les falta melanina en el borde, donde el amarillo se ve bien, mientras que alrededor del cálamo (el eje de la pluma) son negras. Esta es la causa del origen del diseño en escamas de esta raza. Por un efecto óptico los intensos aparecen verdes con reflejos dorados, mientras los nevados son de un bello gris brillante con una veladura amarillo verdosa en la cara, pecho, dorso y espaldina (parte baja de la espalda). Pico y patas son negros, como todo melánico. Hay que notar que la cola y las alas continúan siendo negras, pues estas plumas no cambian en la primera muda. Esta característica hay que tenerla presente, pues en la segunda muda, cuando también cambian las plumas de las alas y la cola, estas se decoloran, cambiando a gris con partes blancas sobre todo en los bordes.





        En los escritos del siglo 19 se dice que el London cuando abandona el nido su aspecto y color es idéntico al Lizard, de melaninas negras,  pero después de la primera muda la melanina desaparece dejando su sitio al amarillo lipocromo. Hay que subrayar que las alas y la cola como no se han cambiado permanecen siendo negras. En las mudas sucesivas este negro se pierde, tan es así que (siempre según los antiguos escritos) se dice que un viejo London se hace todo amarillo. La hipótesis que se desprende de tal evidencia considera al London como una mutación del Lizard, de carácter recesivo, que aumenta el efecto de pérdida de la melanina en las mudas hasta hacerla desaparecer del todo.
        Llegados a este punto debo decir que la información que tengo ha despertado al genetista que hay en mí (soy biólogo molecular y trabajo en genética). He comprobado que las primeras informaciones que tenemos sobre el Lizard eran muy insuficientes, y además tenemos muchas informaciones que vienen de un pasado muy lejano, lo que he tenido presente para formular las hipótesis sobre las dos razas. En primer lugar debo decir que la idea de que el London deriva de una mutación recesiva del Lizard no me satisface completamente. Todos los criadores saben que si se quiere eliminar del criadero un mutación dominante no deseada es facilísimo, basta con descartar los ejemplares que la tienen y por tanto la manifiestan. Pero si se desea eliminar un carácter recesivo la historia es diferente, larga, fatigosa y el éxito no está garantizado. Incluso después de varios años la característica no deseada puede volver a aparecer de improviso porque algún ejemplar la ha portado aunque no lo haya manifestado. Ahora, me pregunto, ¿si por tanto  tiempo las dos razas eran regularmente cruzadas por qué en ningún criadero de Lizards nunca ha aparecido un canario London o similar? Aunque se esté atento a la selección es “genéticamente” inconcebible que esta mutación (la del London) no aparezca nunca en más de 50 años y por lo tanto la extinción del London es incompatible con que su origen hubiese sido una mutación recesiva del Lizard. Asimismo no puedo considerar al London como un manchado simétrico particular, como muchos sostienen, porque si la coloración tan particular depende de la muda el color de la cola y de las alas sería siempre negro y no solamente en el primer año de vida.


Pasquale de Luca.
 Artículo aparecido en Italia Ornitológica mayo 2011.