lunes, 25 de agosto de 2014


HISTORIA DE LOS LIZARDS COLOREADOS
Experto en  canarios de color,  Wallace Dean es vicepresidente honorario de la Asociación de Criadores de Canarios de Color, y es también su miembro más antiguo. Wallace Dean nos cuenta algunas experiencias de  la historia de los Lizards de colores en los últimos 60 años.
         El canario Lizard tiene una forma diferente de dibujo de su plumaje, dibujo que es conocido como lentejuela. El pigmento no alcanza el extremo de la pluma, que es claro, dando lugar al dibujo de lentejuelas. Este dibujo  es más evidente en la parte posterior de la espalda y a los lados del pecho.

         Otra característica notable es la zona de la cabeza,(o casco) que idealmente no debe tener pigmento y debe mostrar todo su color lipocromo, aunque las aves con pigmento en la cabeza se pueden presentar a los concursos.  A los que poseen toda la cabeza pigmentada se les llama  sin casco, mientras que los que solo tienen algo de pigmento se les llama de casco roto o incompleto.

         Desde antiguo se supone que el Lizard y el London están vinculados, ya que ambos se confunden cuando están en el nido. Como nunca he visto un London solo puedo confiar en  descripciones anteriores. Era de un color amarillo naranja con alas y cola de color negro, pero si el color naranja se conseguí a través de la adición de pimienta roja, la dieta y la proporción no se conocen.

         Al final de la Segunda Guerra Mundial el canario Lizard estaba en una situación precaria, con sólo un número limitado de ejemplares que estaban en manos de un pequeño grupo de aficionados. Estas personas se unieron para formar la Lizard Canary Asociation (LCA), que logró impedir su extinción.

         Se elaboró un estándar de enjuiciamiento,  con puntos para las escamas y para el color de fondo, que era de color amarillo dorado. Esto se ha mantenido hasta hoy y aunque han aparecido  algunos otros colores, no han logrado ser reconocidos por la Lizard Canary Asociation (LCA).

         Diferentes mutaciones de color

         Durante la década de 1950, Bob Yates, que fue secretario de la Asociación  de criadores de Canarios de Color,  produjo una serie de diferentes Lizards de colores. 
 
Esto  incluía Lizards  blancos y rojos,  y aunque puede que no hayan  sido perfectos, ellos ilustran lo que podría hacerse.

         Durante esta época hubo  intentos de obtener canarios Lizard brunos, ágatas, etc. Intentos que obtuvieron  un relativo éxito pero que no continuaron  dado que nunca se ha  reconoce ningún otro Lizard que el clásico, con fondo amarillo o blanco, aunque también hay países que admiten los Lizards pigmentados de manera artificial.

         En realidad, estos intentos debían tuvieron  como fin conseguir una cierta notoriedad en el mundo del Lizard o un fin económico si  se conseguía que estas variedades triunfasen y se extendiesen entre la afición.

         Durante la década de 1950 un criador italiano me pidió que le consiguiese algunos canarios Lizard. Como yo no los criaba, tuve que comprárselos a un conocido, que me dio dos machos de Lizard.

         Decidí experimentar con ellos y aprender algo acerca de la herencia de las lentejuelas. En ningún momento  estaba tratando de criar Lizards de colores. Tenía un superávit de canarios ópalo y utilicé dos hembras con los machos Lizards. La acción de la mutación ópalo es reducir el pigmento negro  y aclararlo, a la vez que elimina por completo el marrón.
         Los ópalos me criaron. En esto llegaron los Lizards que había encargado, que procedían de un criadero del continente, siendo canarios que solo habían sido criados entre Lizards durante muchas generaciones. Como la mutación ópalo es recesiva  ya sabía que no iba a salir ningún canario con características del ópalo, además las marcas de la espalda serían como las de los Lizards clásicos.
         Al año siguiente crucé un joven Lizard con uno de los machos que me habían envidado pero los pájaros nacidos no tenían las marcas de los Lizard. Algunos de los jóvenes, sin embargo, estaban muy manchados,  que parece indicar que el área clara del casco del Lizard también puede influir en otras áreas.

         El año siguiente crucé los mejores pájaros de esa generación y recibí una gran sorpresa, en forma de dos jóvenes claros. ¿Indica esto que el London y el Lizard están relacionados?
         A lo largo de los años muchos Lizards se han criado con fondo blanco, pero no se puede mostrar ningún lugar en que el progreso no haya sido difícil.
 
          Una noticia positiva es la creación del Club de Canario Lizard Azul, que tiene como objetivo criar Lizards perfectos con un color de fondo blanco. (Ver www.bluelizardcanary.com)
El cruce de los Lizards con una mutación de los canarios de color conocida como Satiné, se llevó a cabo en la década de 1970 y el resultado se conoce como “Perla”
         El Satiné reduce la densidad de los pigmentos en la serie marrón, pero casi borra el negro. Cuando se combina con las lentejuelas de la espalda dio lugar a la producción de manchas marrones sobre un color de fondo. Aunque fueron criados en cierta cantidad parece que todos han desaparecido.
 

 

 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 






 

 

miércoles, 23 de julio de 2014

A continuación se muestra un artículo escrito por Walter Barnes que tuvo canarios Lizard  durante 72 años. Walter exhibió  sus primeros canarios mucho antes del final del reinado de la reina Victoria y siguió haciéndolo  hasta su retiro de la cría de pájaros en el año 1957, a la edad de 89 años. El año anterior había ganado el premio al mejor Lizard en la feria patrocinada por Clapham que había atraído a los principales aficionados de esa época.  


Mi vida y Experiencia con el canario Lizard.
WP Barnes.

Mi ciudad natal es Gainsborough, Lincolnshire, y aunque yo soy uno de una familia de ocho, yo era el único en criar canarios.  Yo era muy joven cuando empecé en 1885. Mi primer canario fue el Lizard y durante todos estos años, nunca he estado sin esta raza.  En aquella época sólo había otros dos otros criadores de Lizard en Gainsborough;  el Sr. Croft un constructor y  contratista que criaba  además de los Lizards, Brunos y Norwich y les presentaba en las exposiciones de  Thorne, Snaith, Goole, Pickering y Sheffield. También el presenta  sus lizards en Manchester y los distritos circundantes - el hogar del Lancashire y Lizard. De hecho, en los años ochenta (se refiere al periodo entre 1880 y 1890), había muy pocos fuera de esa zona que criasen las dos variedades y sólo puedo recordar otros cinco otros expositores, además de mí, que lo hicieran. Esos criadores me llamaban "el muchacho de Lincolnshire".
En el año 1887 hubo una gran exposición en Gainsborough en el Morton Terrace. Fue una exposición hortícola y ganadera, que, además de las aves de jaula, incluía las aves de corral, palomas, conejos y gatos. Fue juzgado por el conocido juez de toda clase de ganado, el Sr. Enoc Hutton y presenté un lizard de oro con corona y, en la sección británica, un Jilguero. El Lizard fue el primero  y obtuvo la medalla al mejor canario de toda la exposición y el jilguero fue el primero y el mejor británico. Ustedes pueden imaginarse lo contento que estaba de mi éxito - especialmente al ser el año del Jubileo de la reina Victoria. Esa medalla, fue el primer premio que gané.  De hecho,  allí empecé en serio el camino como criador y expositor y, desde entonces,  he ganado el Nacional Inglés  en cinco ocasiones en el Palacio de Cristal, el Nacional de Escocia y el Nacional de Gales. El diploma más codiciado fue el de campeón del Reino Unido y de mejor pájaro en el Palacio de Cristal en 1909.
 En aquellos lejanos  días de los que escribo, la jaula de exposición del Lizard era algo diferente de la actual. Era una jaula cuadrada de 12 pulgadas por 12 pulgadas, con un frente de alambres  y tenía un medio arco superior similar a la actual jaula de exposición del Crest o del Gloster. La jaula estaba pintada de negro por fuera,  y por dentro era de un azul oscuro sin brillo,  y los posaderos usados tenían la mitad envuelta con franela roja. No se pudo obtener una jaula más perfecta para juzgar y el Lizard en las exposiciones y, en mi opinión, era muy superior a la que se usa actualmente.
Cuando empecé la cría canario, nuestra familia era de 8 miembros  y la casa solo tenía tres dormitorios, y tuve que poner los pájaros en una cocina que había en la parte trasera donde se hacía el lavado una vez por semana. Cuando era el día de lavado, tenía que sacar todas jaulas y llevarlas a la sala de estar, y como cualquiera puede imaginar, no era lo mejor que se podía hacer durante el periodo de cría. En la actualidad, mis pájaros se encuentran en dos habitaciones de la casa y están orientados al sur. Tengo 24 jaulas de cría dobles  y algunas jaulas individuales para la muda de aves individuales. Yo nunca uso calor en mi aviario, pero nunca he encontrado nada de hielo en los bebedores durante muchos años.
En cuanto a la cría, es importante ver que su población se encuentra en la salud y la condición perfecta. Si no es así no se puede esperar buenos jóvenes sanos. La salud y la condición perfecta son todo el secreto del éxito. En el emparejamiento  echo emparejar un macho de  corona limpia dorada con una hembra de corona plata incompleta  y no un macho y una hembra con corona completa los dos. Lógicamente realizo los emparejamientos inversos. Normalmente hecho mis pájaros, el 17 de marzo, día de San Patricio.
Con miras a las exposiciones del Lizard, se debe entrenar al pájaro mientras es joven, para que esté tranquilo en el enjuiciamiento. El Lizard es una raza que tiene que ser examinada de cerca por el juez y, si no está tranquilo, el juez no tiene el tiempo necesario para prestar al pájaro la atención que requiere y por lo tanto, se encuentra  en desventaja. En la exposición las jaulas deben estar escrupulosamente limpias y que sus bebedores son los adecuados. Cuando se meten los canarios  en sus maletas de viaje, no hay que olvidarse  de colocar un trozo de papel delante de los barrotes para que las aves no se estropeen, ensucien o pierdan alguna pluma de la cola.  Al regresar de la exposición, le doy mis pájaros un poco de agua tibia con un poco de jerez. De esta manera, pronto recuperan su buen aspecto.

Los premios concedidos al Sr. Barnes hasta la fecha comienza con la medalla de oro al mejor canario de toda la exposición el año del Jubileo de la reina Victoria y continúa con 15 medalla de oro, 12 medallas de plata y 40 diplomas de Merito. Los premios más destacados son el de campeón nacional Inglés, así como los campeonatos nacionales escocés y galés, junto con los premios en el Cristal Palace. 

martes, 1 de julio de 2014

DEL LIZARD AL LONDON
 (2ª parte)
Luigi Dall’ Ava
Italia Ornitológica 1991.

El Lizard posee un gen que se opone a la formación de la melanina.
Investigaciones posteriores me demostraron que esta decoloración era de origen genético, es decir causada por un factor  bloqueante de la acción de los melanóforos, y que el gen se encontraba en el interior de los folículos, por lo que solo el Lizard, que tiene la piel clara puede evolucionar hacia un London, y la acción del gen está a su vez subordinada a la acción de otro gen “temporizador” que determina el momento de la acción.

El gen depigmentante entra en acción solo durante la muda porque es controlado por otro gen.
         Si el gen temporizador está desestabilizado, la depigmen-tación  se puede anticipar en el tiempo y los ejemplares serán más claros antes de la primera muda y solo la punta de las alas y de la cola permanecerán negras.
         La despigmentación siempre comienza en el borde de las plumas y continúa hacia el centro, a modo de circunvalación y se realiza preferentemente en la mitad superior de las plumas, por lo que por debajo permanecen oscuras.
         La despigmentación está rigurosamente localizada. De hecho el pico, las patas y los ojos siguen siendo negros. Se manifiesta con la primera muda y cada pluma que cae se sustituye por otra más clara, dependiendo del grado de despigmentación.
         Al inicio la despigmentación es débil, pero se refuerza con adecuados emparejamientos selectivos. Por comodidad he subdividido en cuatro fases o grados la disminución cuantitativa de la pigmentación oscura: en el grado I hay una reducción del 25%, en el II del 50%, en el III del 75% y en el IV del 100%.
         Cuando un ejemplar ha alcanzado el grado IV es un London a todos los efectos, independientemente de todos los defectos que pueda tener.
         Una raza se diferencia de otras por sus características peculiares. En el London prima la despigmentación, y el resto, como la forma, la talla… son solo un complemento de la característica principal.
Observaciones sobre otras formas de despigmentación
         Mientras estamos hablando del tema de la despigmentación, me parece interesante hablar de otras formas que he seguido con mucha atención.       
         Hace algunos años adquirí en una exposición dos hembras (hermanas) bronce intenso, con escamas como los Lizards. Asombrado y lleno de curiosidad he intentado emparejar estas hembras con machos de las mismas características para poder analizar los resultados. Pero todo ha sido en vano pues no encontré machos con esas características.
         En primavera, con la intención de acentuar las escamas, he echado las hembras con un macho Lizard de fondo rojo. Del cruce salieron varios ejemplares con el aspecto de broces normales, sin ninguna señal de despigmentación. Las dos hembras, durante la muda volvieron a su aspecto normal.
¿Cómo interpretar este suceso? ¿Ha podido ser debido a una causa genética o a algún desorden temporal de tipo alimenticio u hormonal?
A veces las plumas pueden aparecer con los extremos despigmentados que se vuelven normales después de la muda. Aunque este caso suele ser temporal, posiblemente sea debido a un atraso en la actividad de los melanóforos respecto a la construcción de la pluma.
Otros signos de escamas son evidentes en ciertas razas inglesas de gran talla, incluso en el Gloster. En este caso la despigmentación es de origen genético, pero estable, y no varía como en el London.
Después de este paréntesis volvemos a la historia del London, en el punto en el que asentados los principios de base, es necesario confrontar la teoría con la práctica.
El London se pudo producir de dos maneras diferentes.
         Se vislumbraba ahora un buen dilema: debemos elegir entre dos posibilidades. Una llevaba a la inestabilidad del factor despigmentante; la otra, por el contrario al aumento de su actividad. ¿Cuál era el camino correcto?
         La primera vía es rápida y segura pero está impregnada y llena de consecuencias no deseadas; la otra es lenta e incierta, pero sin efectos colaterales.
         Al principio yo escogí la primera para abreviar en el tiempo, después he ido a la otra para corregir los aspectos negativos y ha sido una sabia decisión.

Primera vía para inducir a la despigmentación.
        No descenderé a los detalles de todo el proceso que he seguido y que nadie debe seguir. Ahora tengo los canarios despigmentados y no veo la necesidad de comenzar desde cero en un trabajo tan poco gratificante, considerando que para obtener los primeros despigmentados he tenido que dedicar varios años, seleccionar entre cientos de ejemplares para llegar a seleccionar unos 5 ejemplares.
         Posiblemente explicaré en un futuro próximo con detalle el proceso que seguí, no solo para satisfacer la curiosidad de algunos, sino también para dar la posibilidad a algún valeroso criador de intentar esta primera vía.
Una búsqueda con mucho trabajo.
        Esta búsqueda comenzó en la segunda mitad de los años 70 (no recuerdo exactamente el año). Decidí comenzar esta aventura, vaciando las jaulas de todos los animales ajenos a este experimento, para tener todo el espacio posible para él.
         Siguieron años de cruzamiento y selección, divididos entre la esperanza y la incertidumbre y, finalmente, llegaron los primeros despigmentados. Después de dos años, inesperadamente, una pareja me dio seis London, de tipo mosaico tan despigmentados que eran casi blancos.
         Los canarios no eran perfectos, de hecho, aquí y allá persistía  melanina residual, pero uno era uniforme: tenía un blanco velo cubierto  por un gris residual. Este era su aspecto  cuando estaba en reposo, pero cuando tenía el plumaje descompuesto o se le soplaba,  se notaba el oscuro de la subpluma.
         Los viejos deseos se hacían realidad; diseño conseguido  para nuestros pequeños amigos ya tenía una línea bien definida, todavía necesitaba algunos ajustes, añadir otros colores y el trabajo estaba hecho, ya podía dormir satisfecho... ¡Pero la fatalidad estaba al acecho!
         En ese momento, tenía mucho trabajo y solté a todos los canarios en una voladera exterior, como lo había hecho anteriormente  sin consecuencias: ¡fue una decisión imprudente que me costó muy caro!
         De repente comenzó una violenta infección que afectó a mi criadero sin piedad. Los canarios morían con graves síntomas respiratorios y no conocía la causa del mal, que era rebelde a cualquier tratamiento. Resultó ser un ataque de viruela del que sobrevivieron muy pocos ejemplares, tan pocos que se podían contar con los dedos de una mano.
         Tres años más tarde, cuando reconstruí un próspero criadero de acuerdo con el mismo proyecto, el destino me guardaba otra amarga experiencia, la vacuna mortal  del 88, ¡una experiencia  como una terrible pesadilla que es mejor olvidar!
         El trabajo comenzó, con bastante desanimo, por tercera vez. Si el trabajo no hubiese fracasado por la mala suerte el London ya sería una realidad. Las posiciones han vuelto a ser conseguidas, el London aún no ha aparecido, pero está a punto de hacerlo, todo depende de las circunstancias.
         Lo que más me sorprende es la reacción de los que ven a los canarios despigmentados por primera vez. Incluso los expertos quedan perplejos e incrédulos, luego levantan los hombros y dicen: ¡es una tentativa! Está claro que les gustaría ver en los precursores, un prototipo ya perfecto, pero no puede ser así, de lo contrario no serían precursores. Me pregunto: ¿es  realmente tan difícil de entender que si es un éxito una despigmentación de 25%, del 50%, o del 7 5%, también es posible la del l00%!
         La despigmentación no es similar a una mutación que aparece de improviso y ya está completa en su modo de ser y actuar. El London se construye gradualmente por la suma de caracteres similares, y funciona como un Lizard modificado.

La despigmentación aumenta con cada empa-rejamiento hasta que se convierte en irreversible.
         La despigmentación es libre e imprevisible; podríamos compararla con una avalancha que se precipita y va aumentando constantemente su volumen. Ciertamente sigue su lógica, pero al igual que una avalancha puede adquirir de improviso unas proporciones inesperadas, solo el Lizard puede pararla.
         Me viene a la cabeza la consideración de un experto inglés aparecida hace algunos años en G.d.U. Comparaba al Lizard y al London con dos trenes con un recorrido paralelo; la definición más exacta, a mi parecer, sería la de dos trenes en la misma vía pero con direcciones opuestas. El Lizard posee una marcha atrás, el London puede retroceder en los primeros estadios. El Lizard puede transformarse en un London, el London nunca puede llegar a ser un Lizard.
         Si la despigmentación es similar a una avalancha o a un tren ¿en qué momento se parará? El antiguo London de hace muchos años, ¿era el estado terminal o el proceso aún podría continuar?
         Aún me hago algunas preguntas simplemente por curiosidad. La subpluma del London tiende hacia el negro. Pero qué sucederá con el emparejamiento de dos London: ¿la despigmentación se detendrá o progresará hasta la total desaparición del negro de la subpluma?
Luigi Dall'Ava

lunes, 19 de mayo de 2014

DEL LIZARD AL LONDON
 (1ª parte)
Luigi Dall’ Ava
Italia Ornitológica 1991.

Este artículo me parece muy interesante por  la visión que da. Recuerdo a los aficionados e interesados en esta raza que consulten los diversos artículos aparecidos en este blog.
El London sin velos.
        Hablar del London es un poco como intentar hablar de la Arabia Feliz. Este canario desapareció hace tiempo y lo que queda de él son dibujos del mismos y vagas descripciones, pero siempre envuelto en el misterio de su origen. Su origen ha suscitado no poca curiosidad, suscitando gran preocupación por su cambio de color, la cual no tiene igual en ninguno de las otras  razas de canarios.
          Era un canario amarillo con las alas y la cola oscura, pero los jóvenes eran todo oscuros, muy parecidos a los jóvenes Lizard, su característico diseño aparecía solo después de la primera muda. En las mudas sucesivas, las rémiges y timoneras se vuelven claras, tanto que un London de más de dos años, fenotípicamente parecía como un canario amarillo.
         Algunos le definen como un canario fantasma, otros como irrealizable y los más escépticos han llegado a la conclusión de que un canario como ese no ha existido nunca.
         Hoy tengo el placer de anunciar que la Arabia Feliz se ha encontrado y que está resurgiendo de sus cenizas. Se cuanto escepticismo e incredulidad suscitará esta declaración; se que no es el producto de una fantástica teoría o de un milagro y que lo garantizan años de experimentación con resultados positivos hasta la fecha.

El principio del London se conoce ahora.
         No pecaré de presunción diciendo que el misterio se ha puesto al descubierto. Puedo decir que el misterio ha perdido una buena parte de sus velos; de hecho, han sido descubiertos los elementos que promueven la transformación de color, típica del London, y podemos hablar de ellos en términos más técnicos y teóricos.
         La historia de este descubrimiento comenzó hace muchos años, en el 1962, cuando se me sugirió la posibilidad de reconstruir el London a través de la hibridación con el Spirtus Tristis, bastante común en el país en el que me encontraba: Canadá.

El diseño del London existe ya en la naturaleza.
La idea parecía buena y desafiante, no tanto por el objetivo de la reconstrucción de una raza extinta, como por poder por fin  investigar a cerca de los componentes que desarrollan los cambios de color en las plumas.
En mi peregrinar por los bosques de Canadá me detenía a menudo a admirar la suntuosa belleza y el diseño del Tristis y del Tangara Scarlata, verdaderas antorchas  de luces entre el verde de los pinos, e inspirado en los modelos de la naturaleza, soñaba poder reconstruir nuestro antiguo canario, obra perfecta de luces y sombras.
  
Lipocromo, melanina y proteína.
       En los años 60 estaban de moda las razas de canarios rojos, y muchos participaron en esta competición con la firme convicción de obtener antes o después el éxito. Las teorías de aquel momento suponían  que el rojo (procedente del Cardenalito) estaba compuesto de una única sustancia, un lipocromo vagamente identificado, que estuviese concentrado en toda su pureza, para lo que había que eliminar toda la melanina.
         En oposición a esta teoría que considero que tiene una grave miopía, yo me orientaba al estudio de las carotenoproteínas, impulsado por la sospecha de que debía existir una relación directa entre la melanina y el lipocromo en la formación del color.

El rojo del cardenalito no puede manifestarse plenamente en los canarios de fondo claro.
       Como en la naturaleza el fondo claro no existe, estoy convencido que la pretensión de obtener el color con métodos diferentes de los utilizados por la naturaleza, es del todo ilusoria.
¿Qué son las carotenoproteínas? Los textos de biología proporcionan indicaciones bastante genéricas, y en cuanto a su exacta composición sabemos muy poco.

La unión de una proteína al lipocromo tiene efectos inmediatos sobre el color.
La propia definición indica la naturaleza del compuesto, es decir, Ia unión de un carotenoide (lipocromo) a una base de proteínas. Esta unión tiene consecuencias muy importantes sobre el color por causas físico químicas. A lasa carotenoproteinas se le atribuyen los prodigiosos colores de las plumas. Si la base de proteínas se destruye o de algún modo se altera o se sustituye, entonces el lipocromo recupera su color original.
A partir de una larga serie de observaciones, he podido notar  un cambio de color, siempre que se provoca e una mutación en el tipo ancestral, y la más drástica ocurre en el plumaje de fondo claro.

Solo sobre fondo oscuro puede aparecer un determinado color.
         Siguiendo el hilo de la lógica, resulta evidente el papel de los melanóforos en la producción de estas sustancias sin olvidar que las células pigmentarias de las aves son altamente especializadas y de usos múltiples y son capaces de adaptar su producción de acuerdo a las peticiones del DNA.
         Queriendo especular sobre su naturaleza, no hay que pensar, sin embargo, que son como las melaninas corrientes, sino algo diferente, como alternativa a las mismas.
         Después de esta necesaria introducción, volvemos al tema central continuando con la trayectoria histórica de lo sucedido con el London.
         Los criadores del pasado no han dejado a la posteridad información útil sobre el origen de esta raza, y el hecho es atribuido a envidias entre los aficionados y comerciantes.

El London es el resultado de intervenciones sobre el Lizard.
Pienso que el  London es el resultado de toda una serie de acciones llevadas a cabo en el Lizard y que apareció  junto con otros grandes ejemplares que fueron los precursores de las razas inglesas de gran tamaño actuales.  El recuerdo se pierde en las brumas del tiempo y los últimos criadores que solo poseían el producto (los últimos canarios) , pero no los fundamentos no fueron capaces de mantenerlo.
Sin embargo, un indicio fundamental ha permanecido en la descripción del  joven London, el cual se parece al Lizard como otro Lizard, y por tanto, como conclusión lógica se puede decir que el London proviene del Lizard.  
Esta conclusión lleva a otra: si el London es similar al Lizard, necesariamente tiene un fondo oscuro y no moteado, tal como afirmaba  una idea muy extendida, y sin fundamento, vista la  imposibilidad de fijar firmemente la característica de unas plumas de color amarillo y otras de color oscuro.
El hilo conductor de estas consideraciones nos lleva a la cuestión crucial que hay que resolver: ¿cómo interpretar de manera correcta la evolución o cambio del color en el London, en ausencia de casos similares en la práctica diaria?
Sin embargo, estos ejemplos son comunes en la naturaleza, pero ¿cómo justificar tal fenómeno en el canario, al margen de las posibilidades resultantes de la hibridación?

Hipótesis inicial: el canario rojo se encuadra en los requisitos del London.
         De hecho, con estas premisas, es fácil ver como se ha desarrollado mi proyecto del London, y como se insertaba perfectamente por analogía en los programas establecidos para la búsqueda del canario rojo.
         Todas las tentativas de cruce con el Cardenalito hechas hasta ahora han dado como resultado invariable el bronce, un color bien diferente al del objetivo prefijado, es decir, un color claro y brillante exento de pigmentos extraños.
         Reflexionando cuidadosamente sobre los resultados obtenidos me di cuenta que el London era un caso similar y que la clave de su enigma se encuadraba en la hipótesis de la carotenoproteína.
         He iniciado una larga exploración durante bastantes años. He hecho todo tipo de hibridaciones con el Lizard, en la misma línea que las realizadas en la antigüedad. Durante este camino, marcado más por la decepción que por los éxitos, han surgido  un montón de detalles muy importantes, que me han permitido ver en su perspectiva adecuada la íntima dinámica del London.

El Lizard produce los pigmentos de un modo diferente a los otros canarios.
         El primero revelaba en el Lizard una manera diferente en la formación del pigmento respecto a los otros canarios. De hecho, en los canarios los pigmentos melánicos tienen su origen en los melanóforos difundidos en las capas de la piel (de ahí su coloración oscura) , se absorben por el folículo y se concentran en las plumas.

El Lizard nace con la piel clara y esta permanece,  como consecuencia sus pigmentos se deben construir dentro de los folículos, tal como resulta de un cuidadoso examen. Pero, la solución de todo el misterio tuvo lugar a  raíz de la observación de que el Lizard estaba sujeto a una forma de despigmentación muy sospechosa, que no es comparable con las ya conocidas.
         Es realmente extraño que este particular (es decir, la despigmentación apical), haya escapado a la atención de muchos expertos que están siempre a la búsqueda de algo nuevo. Con el descubrimiento de la despigmentación, se convirtió en humo, la tentadora idea basada en la carotenoproteina:  ​​aquí estaba la respuesta tan esperada. ¡Finalmente el enigma se resolvió!

(CONTINUARÁ)

domingo, 13 de abril de 2014

El Lizard. Un canario difícil.
            Artículo aparecido en la revista Italia Ornitológica, 1994;  del que son autores N. Giordano y P. Fanfani.
El Lizard es objetivamente un canario difícil de criar, no en lo que concierne a la cría, porque es robusto y magnífico reproductor, sino por el notable esfuerzo que requiere la obtención de buenos ejemplares que se tienen que ajustar a uno de los criterios de enjuiciamiento que toma en consideración hasta 10 aspectos.
En los últimos años se ha creado una cierta homogeneidad de puntos de vista sobre las características del canario, sobre todo sobre el color de fondo que, recordamos, es indispensable que sea rico y brillante. Esta característica solo puede ser evaluada  si la iluminación del local tiene una buena luz natural, tal como se exige para los canarios de color.
Actualmente la mayor divergencia de opiniones se refiere al tipo y a la talla, aspectos que no están contemplados en ningún apartado de la escala de puntos. ¿Cuándo un Lizard es pequeño o grande? Intentaremos contribuir a aclarar este problema recordando  los escritos de famosos criadores y jueces ingleses e italianos.
El Doctor Mannelli, en su libro “Los canarios de Raza Inglesa” Ediciones Zootecniche, Udine 1964, pag 80, dice: El estándar no considera el tipo, pero un buen Lizard, además del color de fondo, las escamas, el casco, etc. debe tener buen cuerpo y cabeza bien modelada. Los ingleses en cualquier pájaro de exposición exigen pureza y redondez (entre los silvestres ellos prefieren el camachuelo); y aunque el Lizard es un canario de color, debe tener la cabeza redondeada y no plana y estrecha, y un cuerpo con forma cónica y un pecho bastante amplio y ligeramente redondeado. Un Lizard fino y largo, con cabeza pequeña y estrecha y pecho en forma de quilla nunca podrá mostrar claramente el casco, las escamas y las marcas del pecho y costados.
Mannelli dice además: El Lizard es un canario de pequeña talla y como tal debe aparecer. La longitud ideal es de 12,5 cm.
Vittorio Menassé, en su libro: “Las Razas Inglesas del Canario” de Ediciones Encia, Udine 1975, en las páginas 25–26 escribe: En la escala de puntos de esta raza no se menciona el tipo, es decir de la conformación física deseada; cualquier ejemplar que no supere los 13 cm o no baje de los 12 cm debe ser considerado adecuado. Esto no significa que el criador no deba buscar determinadas características que pongan en evidencia la calidad del  canario. La cabeza, bien proporcionada, debe ser redondeada para poner bien de manifiesto el casco. Unas amplias espaldas permiten que se manifiesten mejor las escamas, a la vez que dan al canario   aspecto de bien proporcionado, robusto pero no corpulento. Un pecho lleno y ancho es señal de salud y permitirá que los rowings se puedan apreciar más claramente. El aspecto del Lizard debe ser la de un pájaro bien proporcionado, robusto, pero no gordo, redondo de pecho y cónico de forma corporal, y que de aspecto sobretodo de estar rebosante de salud.
G.T Dodwell, en su libro “The Complete Book of Canaries” London 1986, y sobre todo en su libro precedente “The Lizard Canary and Other Rare Birds” London 1982, dice lo siguiente: No he contemplado el Tipo en la escala de puntos sugerida por la Lizard Canary Association. Aún existe un tipo no escrito que es reconocido y al cual tienden los criadores. Un tipo que es debido a la necesidad de dar el mayor realce posible a los otros aspectos contemplados en la escala de puntos. Es claramente apreciable que las escamas no se perciben bien en un pájaro alargado, de cuerpo fino y espaldas estrechas. El casco no tendrá todo su esplendor si la cabeza es estrecha, plana o pequeña. Un pecho estrecho no será el idóneo para apreciar bien los rowings o marcas del pecho. Está claro que existen Lizards con estos defectos, pero en la mayoría de los casos son descartados por los criadores, y los jueces prefieren un canario más redondo, ancho de pecho y de espaldas y con una cabeza redondeada y amplia.
 En lo que se refiere a la talla, el mismo Dodwell afirma: El canario debe ser de 12,1 cm y no debe sobrepasar los 12,7 cm; y tan defecto es una longitud mayor como una menor. Los jueces y criadores ingleses están totalmente de acuerdo con estas normas.
De todo lo expuesto se deduce claramente que el Lizard debe ser un canario pequeño en lo referente a la longitud (no tendente a lo muy pequeño o diminuto, como se dice para el Gloster), pero con una armónica redondez  y robustez.
El término Lizar que significa Lagarto solo se refiere a las escamas de dicho animal y nunca a la forma de su cabeza serpentiforme que es considerada defectuosa en esta raza de canarios. Creemos que en la selección y cría del Lizard se necesita tener las ideas claras y mucha competencia, casi tanta como un juez que debe emitir un juicio equilibrado, tanto como debe ser el equilibrio que debe tener el tipo que los criadores ingleses han propuesto y continúan proponiendo a través de la Lizard Canary Association.
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